Cansados mas que de ser se sentaron al brillo reflejante de las letras...,
quienes se apoderaban de luminosos y aplacantes pensamientos
de noche con nacer profundo y un morir eterno entre las tinieblas.
Se la pasaron allí sentados... ,
se podía sentir un momento de tensión
a escalas pentatonicas del jazz
con una solea flamenca que acariciaba sus rostros.
Habían pasado casi las mil y un horas,
solo 500 de ellas pasaron entre melodías y juegos querendones ,
las otras 500 pasaron esperando un amanecer y una descarga...
¿De que?...
Era claro que no era claro ,
y mas cuando el sol aun yacía en los colores de oriente.
Continuaron al transcurrir de las horas y solo quedaba esperar,
allí en el mismo lugar en la inercia de la noche
en la que se apoderará el sol, y las penumbras huyen rumbo a oriente
apoderandose de tal manera
de lo que quedo de la tarde y los quereres de la noche.
Cuando menos piensas sale el sol y sigues aun allí,
sentado apoderado por las letras ,
el sentir y el deseo de tus labios sobre los labios de ella en continuas lágrimas a razón de querer.
Anonimo Existente.
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