domingo, 26 de agosto de 2012

Solea II

Solea flamenco y ya no eramos 2 , 
501 horas de las 1001 se fueron en rosas negras , 
las otras 500 fueron la descarga inaudita de poder , 
de querer agreste , 

de lagrimas sabor mar 
y destiñe piel canela.


                                                 Solo me agobiaba el sentir tu aroma 
en lo minimo que me quedaba de el ,
 Aquel deseo que Baudelaire plantaba en mi 
se desvanecia en litios suaves de pensar y no buscar .
 Me quedaba yo con las rosas de Poe , 
el oido de Neruda ,
 y algunos de los febriles atardeceres con Wilde 
que habian puesto siembra en ti ; 


Cuan efimero habia sido todo ,
 tu sabor flamenco se me iba de mis manos , 
mientras las guitarras y el catao' flamenco yacía en mi,
 como preludio de girasoles en verano 
que se tornaba en su acaeciente en invierno,
 y nieves desvanecidas en tu piel , 
heladas y querer amante... , 
amante que se me escapa de las manos 

y vuela como alondra en manada. 


                                                    Ya solo en la vertiende de mi sangre 

y del sentimiento bohemio y amante , 
queda extrañarte de la peor forma , 
teniendote al lado 
y besandote en la mejilla 
como maximo tacto , 
mientras te hundes en la sentimental llovizna 
de quien no habla hombre. 
Solea flamenco y ya no éramos 2...

Anonimo Existente.

Soneto XVII



No te amo como si fueras rosa de sal, topacio
o flecha de claveles que propagan el fuego:
te amo como se aman ciertas cosas oscuras, 

secretamente, entre la sombra y el alma.

Te amo como la planta que no florece y lleva
dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores,
y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
el apretado aroma que ascendió de la tierra.

Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde,
te amo directamente sin problemas ni orgullo:
así te amo porque no sé amar de otra manera,

sino así de este modo en que no soy ni eres,
tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía,
tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.


Pablo Neruda